ProlepsisAbrir en el gráfico →

Profecía

Laquis y Azeca, últimas ciudades fortificadas de Judá (Jeremías 34)

Carta 4 de Laquis, óstracon hebreo de hacia el 588 a. C.: un oficial dice que ya no ve las señales de Azeca. Atestigua el sitio babilónico, no la profecía en sí.
Objeto arqueológico Carta 4 de Laquis, óstracon hebreo de hacia el 588 a. C.: un oficial dice que ya no ve las señales de Azeca. Atestigua el sitio babilónico, no la profecía en sí. — Wellcome Collection (Wellcome Images), Wikimedia Commons · CC BY 4.0

○ Escrito después de los hechos, según los historiadores; la tradición lo fecha antes

Escrito hacia 588–587 a. C. según la tradición; 588–550 a. C. según los historiadores. Acontecimiento: 588–586 a. C..

Ver la ficha completa: fuentes, objeciones, respuestas

En resumen

El anuncio. El profeta Jeremías, en el libro de Jeremías, hacia 588–587 a. C., durante el sitio de Jerusalén, anuncia que la ciudad será incendiada y que las ciudades de Judá se convertirán en «un desierto sin habitantes». El relato precisa que Laquis y Azeca son entonces las últimas ciudades fortificadas que resisten.

Lo que ocurrió. Laquis es destruida por los babilonios hacia 588–586 a. C. En las ruinas de su puerta se encontraron cartas escritas en fragmentos de cerámica, donde un oficial dice estar atento a las señales de Laquis porque «no ve Azeca».

Lo que sigue en debate. el anuncio se hace cuando el ejército babilónico ya está devastando el país, y estas cartas confirman el escenario del relato más que la predicción en sí.

Lo que llamaría la atención si el texto es anterior

Una carta militar escrita durante la guerra, hacia 588–586 a. C., confirma exactamente la situación que describe Jeremías. Atestigua la exactitud del escenario; el valor de predicción sigue abierto, porque los historiadores piensan que el relato se redactó en su forma final después del 586.

Principal objeción (en francés por ahora)

L’annonce est faite pendant le siège, quand l’armée babylonienne ravage déjà Juda : la destruction des villes fortes restantes n’avait rien d’imprévisible.

El texto (Reina-Valera 1909)

He aquí, mandaré yo, dice Jehová, y harélos volver á esta ciudad, y pelearán contra ella, y la tomarán, y la abrasarán á fuego; y reduciré á soledad las ciudades de Judá, hasta no quedar morador.

Jer 34:22

Y el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalem, y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado, contra Lachîs, y contra Azeca; porque de las ciudades fuertes de Judá éstas habían quedado.

Jer 34:7

Fuentes